
"Dadas las condiciones meteorológicas difíciles hubo una buena prestación, pero no a la altura de nuestras expectativas y de nuestras esperanzas. En Spa nuestro coche no era competitivo como lo fue en las dos carreras anteriores."
El brasileño acabó cuarto la carrera de Spa: "Puesto que era muy fácil cometer errores, estoy muy contento de mi posición, aunque hiciera una carrera más bien solitaria: no tenía posibilidad de perseguir a quien estaba delante ni tenía presión a mis espaldas."
El siguiente reto será Monza, la casa del equipo rojo y tendrán que darlo todo para ganar allí: "Después del resultado negativo en Bélgica la situación en las dos clasificaciones se ha complicado: tendremos que apretar al máximo en las últimas seis carreras y esperar luchar siempre por la victoria o, al menos, por el podio. Seguramente no será fácil."