Este fin de semana, Jaime volverá a Budapest para disputar su segundo Gran Premio de Hungría, aunque esta vez su objetivo será diferente y no tratará solo de finalizar la carrera. Por ello, el joven piloto de Toro Rosso, de 20 años, está deseando que el fin de semana de Gran Premio dé comienzo, pues allí comprobará los progresos que ha hecho a lo largo de un año compitiendo en la categoría reina.
"El GP de Hungría del año pasado fue mi debut en la Fórmula 1 y lo que mejor recuerdo es haber terminado la carrera, porque era lo más difícil que había hecho hasta entonces," afirmaba.
"En cierto modo fue algo muy divertido, ya que ni yo ni el equipo nos preocupábamos por los tiempos de vuelta o por mi posición, solo se trataba de ir conduciendo el coche. Fue un gran fin de semana y recuerdo que no esperaba terminar la carrera, ya que físicamente el Hungaroring es un circuito muy exigente, sin rectas y muchas curvas así que no hay tiempo para recuperar el aliento y hace un año yo no estaba al nivel de condición física exigido para ser un piloto de F1"."Así que estoy deseando volver allí esta vez, ya que era tan inexperto el año pasado que será muy interesante ver la pista de nuevo con un año en las carreras en la F1 y ver la diferencia," añadió.