"Cuando escuché sobre ello y las frustraciones de Mateschitz, entendí completamente que él no está en este deporte para umentar los números. Si nosotros, como pilotos, estamos frustrados, estoy seguro de que él también, sino más, porque se trata de su marca, su dinero y su imagen. Si estas amenazas de abandonar son reales o vienen directamente de él es algo que no sé", explicaba Ricciardo en declaraciones a Brisbane Times.
Cuarto motor del año
Red Bull ya ha reconocido que que será imposible competir por el título este año, y no solo debido al paquete del RB11, claramente inferior al de sus rivales. Ricciardo empleará ya su cuarto motor este fin de semana en Barcelona, y se esperan sanciones en parrilla una vez superada la cuarta unidad en el coche. "No es demasiado fascinante ahora. No se trata de cómo quiero competir, sino de lo que tengo por ahora. Es más complicado cuando no estás luchando delante, pero necesitas tener algo de esperanza".
Por último, el piloto australiano, que el año pasado firmó tres victorias, ha apuntado que, con Sebastian Vettel en Ferrari, se encuentra en una posición de liderazgo en Red Bull, con la responsabilidad de mantener a su gente motivada: "Es una fina línea, porque a veces quieres tener algunas rabietas, pero soy consciente de cómo eso se vería, y no ayudaría en absoluto. Todo el mundo conoce la situación en la que estamos, así que no tiene sentido que eche más leña al fuego".